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Mañanas Milagrosas, de Hal Elrod.

Mañanas Milagrosas

Mañanas Milagrosas es un libro escrito por Hal Elrod que propone una rutina para la mañana que cambiará tu vida. La vida comienza cada mañana y la forma en que despiertas construye tu largo plazo.

 

Todos tenemos potencial para el éxito y nos enfrentamos al desafío de trascender la mediocridad y desarrollarnos al máximo, lo que implica superar las excusas, hacer lo correcto, dar lo mejor y crear la vida que queremos.

Muy pocos lo logran y la gran mayoría se conforma con mucho menos de lo que desea.

El éxito requiere desarrollo personal porque lo atraemos por la persona en que nos convertimos. Tu presente es el resultado de quien fuiste. Tu futuro depende de quien elijas ser. Así que agradece y valora la vida que tienes, mientras creas la que quieres.

Superar la mediocridad empieza por reconocer la realidad y comprometernos a hacer un esfuerzo diferente que la mayoría. Luego debemos identificar sus causas y evitar los comportamientos relacionados, como vivir mirando al pasado, la ausencia de propósito, la creencia en la desconexión entre las cosas, la irresponsabilidad, la permanencia en entornos mediocres, la falta de desarrollo personal y la falta de sentido de la urgencia que lleva a postergar.

Finalmente debemos trazar una línea divisoria, tomar la decisión hoy mismo que declare que estamos listos para hacer los cambios necesarios para crear una vida mejor.

Lo que haces por la mañana influye todos los aspectos de tu vida.

Una mañana productiva y satisfactoria da lugar a un día igual, lo que lleva una vida con esas cualidades. Lo contrario también es cierto: una mañana improductiva y desordenada genera más de lo mismo.

La clave es la primera hora del día. Por eso conviene organizarla.

Cada vez que pospones la alarma del despertador, te estás resistiendo a empezar el día y seguir creando la vida que quieres.

Evita los pensamientos negativos que lleguen con el despertador y trata de salir de la cama con un propósito, no por obligación sino porque estás dispuesto a dedicar tiempo y energía a hacer lo necesario para convertirte en quien deseas.

Al acostarte define propósitos y aleja el despertador de la cama para obligarte a moverte. Puedes usar un temporizador para encender las luces del dormitorio que le indiquen al cerebro que ya es hora de despertarse. Se dice que no nos gusta despertarnos temprano, sino la sensación de haberse despertado temprano, al igual que nos cuesta ir al gimnasio, pero nos encanta la sensación de haber ido.

Para organizar las mañanas puedes usar los savers, un conjunto de prácticas diarias que abarcan el aspecto emocional, intelectual, físico y espiritual.

La primera práctica es el silencio

Comenzar el día con un periodo de silencio intencional trae calma, claridad y paz mental, y te prepara para enfocarte en lo más importante.

Puedes practicar meditación, oración, gratitud o solo concentrarte en la respiración. Hazlo fuera de la cama para evitar volver a dormirte.

La segunda práctica es la de las afirmaciones

La forma en que nos hablamos a nosotros mismos nos programa subconscientemente. Y podemos mejorar el diálogo interno con frases positivas.

Con la repetición la mente comienza a creer lo que le dices, a actuar y a manifestarlo en la realidad.

Para crearlas debes saber qué quieres y por qué, y quién te comprometes a hacer y ser para lograrlo. Léelas con la emoción anticipada del logro y actualízalas con el tiempo.

La tercera práctica es la visualización

Es un complemento de las afirmaciones a modo de ensayos mentales, para generar efectos en el mundo exterior, aplicando la imaginación a la creación de escenas de lo que quieres lograr.

Visualízate obteniendo lo que deseas y cómo te sentirás. Puedes ayudarte con imágenes digitales y también puedes usar un tablero de visión físico o digital.

La cuarta práctica es la del ejercicio físico

Moverse por la mañana ayuda a la salud. Cuando tenemos tiempo libre para hacer ejercicio, solemos estar agotados. Por eso la mañana es el mejor momento y nos hace sentir durante el día la satisfacción de haberlo realizado.

El ejercicio matutino hace circular la sangre activando el cuerpo y la mente, y mejora la autoconfianza, ya que nos permite vernos como personas que cumplen lo que se proponen.

La quinta práctica es la lectura

Leer es una forma directa de adquirir conocimiento y haciéndolo por la mañana, estamos diciéndole a nuestra mente lo importante que es.

Elige temas relacionados con tus metas y aprende de quienes ya las han alcanzado. Es útil subrayar, resaltar y tomar notas. También puedes volver a leer libros que te hayan marcado para redescubrirlo desde tu perspectiva actual.

La sexta práctica es la de escribir

Sirve para registrar ideas, pensamientos, aprendizajes y todo lo que emerja. Volcar por escrito lo que fluye de tu mente puede ser revelador y terapéutico.

Elige un formato físico o digital, prepáralo y decide qué escribir. Puede ser sobre metas, sueños, planes y cualquier cosa en la que sientas que debes concentrarte.

Puedes personalizar el método para que se adapte a tu estilo de vida y a tus prioridades. Puedes cambiar la hora de levantarte, la duración de la rutina y de las actividades y hasta su orden.

 

Para trascender debes empezar por dedicar un tiempo diario a convertirte en alguien capaz de crear y mantener el éxito. Cuando aceptas la total responsabilidad sobre tu vida, puedes cambiar todo. Y cuando cambia tu mundo interior, cambia tu mundo exterior. Pasar desapercibidos por la vida no aporta nada al mundo. Todos estamos destinados a manifestar nuestros dones y talentos. Dejando brillar nuestra luz invitamos a otros a que hagan lo mismo. Y al establecer ejemplo de lo que es posible podemos inspirar a los demás.